PATOLOGÍA DE LA ARTICULACIÓN TEMPORO-MANDIBULAR

La Articulación Temporo-Mandibular, comunmente conocida como ATM, es la articulación que hay entre la mandíbula y el cráneo. Hasta hace poco tiempo era una gran desconocida, incluso en algunos ámbitos médicos, a pesar de ser responsable de una gran número de consultas médicas y ser muy prevalente en la población general. Estamos, sin lugar a dudas, ante la articulación más compleja del organismo. Varios detalles que enumeramos a continuación lo explican:

– Se comporta como un eje de bisagra (conocido en medicina como tróclea y cuyo ejemplo típico es la rodilla), tan sólo en los primeros 15-20 milímetros de apertura oral pero además la mandíbula es capaz de desplazarse hacia adelante, hacia detrás y hacia los lados sobre la base del cráneo permitiéndonos hacer movimientos mucho más complejos en las 3 dimensiones del espacio y que nos van a servir para ejercer acciones como hablar, bostezar, triturar los alimentos, succionar, bostezar, etc, etc…

– Para permitir dichos movimientos tenemos un menisco dentro de la ATM que acompaña a la mandíbula (en la rodilla pasa algo parecido, también encontramos un menisco entre ambas superficies articulares, pero a diferencia de la ATM éste se encuentra fijo).

– Es una articulación que por necesidad tiene que trabajar de forma sincrónica y bilateral.

– Está sometida a un gran desgaste y sobrecarga constante por acciones fisiológicas como comer, hablar o gesticular y otras no fisiológicas como rechinar los dientes.

– Tiene un tope al cerrar la boca que son los dientes, por lo que alteraciones en la forma correcta de chocar los dientes pueden desencadenar dicha patología. Además los dientes transmiten mucha información al cerebro (el hecho de que se nos quede una hoja de papel entre los dientes lo notamos, y eso que tiene micras de espesor) y éste a los músculos masticatorios.

– La posición de la mandíbula tiene una influencia demostrada en la posición y el tono de la musculatura cervical. Es frecuente que estos pacientes refieran dolor y contractura de la musculatura cervical.
La sobrecarga muscular por bruxismo, deformidades óseas, alteraciones en la forma de morder o incluso manipulaciones dentales agresivas pueden desencadenar el desplazamiento hacia delante y hacia dentro del menisco intraarticular, produciendo a largo plazo un proceso de degeneración de las superficies articulares que se asemeja mucho a la artrosis.
El cirujano maxilofacial es el único profesional de explorar adecuadamente la ATM y de diagnosticar y tratar consecuentemente dicha patología. El profundo conocimiento de la anatomía de la zona y su formación odontológica le convierten en el especialista adecuado para ello.
Lamentablemente, cada vez son más los pacientes aquejados de sintomatología en la ATM. Dichos pacientes pueden presentar dolor de oído, facial y/o dental inespecíficos (a veces simulando una neuralgia del trigémino), de cabeza y cervical, contracturas cervicales, sensación de sobrecarga muscular, chasquidos al abrir y cerrar la boca con/sin limitación de la apertura oral. Son pacientes que durante años han sido tratados y diagnosticados de forma errónea por otros especialistas como otorrinolaringólogos, médicos de familia o neurólogos cuando su problema radica en la ATM. La proximidad con el oído, la complejidad anatómica de la zona y unos síntomas tan inespecíficos conllevan un retraso en el diagnóstico y el deterioro de la calidad de vida del paciente.

El tratamiento de la patología de la Articulación temporo-mandibular comprende:
1.- Ferula de descarga: realizada a medida de la dentadura de cada paciente en el dentista, coloca la mandíbula en “posición de reposo” haciendo que dicha sobrecarga se reparta en todos los dientes y no recaiga en la parte posterior de la articulación, responsable del desplazamiento meniscal. 2.- Ferula de reposicionamiento meniscal: como su propio nombre indica busca recolocar el menisco 3.- Fisioterapia específica para la ATM: supone una modalidad de tratamiento muy importante. Junto con la férula de descarga consigue un alivio sintomático en un elevado porcentaje de pacientes. 4.- Infiltración Toxina botulínica en la musculatura masticatoria y cervical: al bloquear la contracción muscular disminuye el dolor 5.- Tratamiento quirúrgico de la ATM: aquí tenemos una escalera de menor a mayor agresividad: – Artrocentesis: supone un lavado articular a presión para limpiar de sustancias inflamatorias que se acumulan dentro de la articulación e intentar liberar las posibles adherencias. Además, en muchos casos, es capaz de disminuir el dolor de forma significativa. Generalmente se complementa con la infiltración de ácido hialurónico que por su capacidad hidrofílica actúa como lubrificante aumentando la capacidad de adaptación de dicha articulacióin consiguiendo mejorar la apertura oral. – Artroscopia: consiste en introducir una cámara en la articulación para ver el grado de degeneración de la misma (Es lo que se llama Artrsocopia Diagnóstica). En ocasiones, mediante la introducción de una vía de trabajo se pueden realizar maniobras para intentar recolocar el menisco (Artroscopia Terapéutica). -Cirugía Abierta de la ATM: – Mitek de Anclaje del menisco – Discectomía – Prótesis o Recambio Articular de la ATM. Del mismo modo que en la cadera o la rodilla, cuando la articulación está tan dañada que es inservible o muy doloroso su uso se puede plantear su recambio por materiales aloplásticos. Gracias al uso de la tecnología y la impresión 3D es una cirugía que veremos cada vez más y que supone el estadio final del tratamiento de la patología de la ATM.