BLEFAROPLASTIA

Con la edad los ligamentos y tejidos de sostén de los párpados van cediendo y la grasa orbitaria cae produciendo la aparición de arrugas en párpado superior y bolsas en los inferiores. Ello confiere a la mirada una expresión más triste, cansada y envejecida.


INDICACIONES

La blefaroplastia es una técnica utilizada para mejorar el aspecto estético de los párpados y conseguir un rejuvenecimiento la mirada. También estaría indicada en pacientes con tanto exceso de piel en el párpado superior que interfiere en el campo visual o en algunas deformidades, secuelas de accidentes, traumatismos, cirugías o tratamientos previos en la zona. En esas condiciones está cubierta por la cartera de servicios de la Seguridad Social. Del mismo modo también se puede utilizar para la creación del pliegue palpebral superior en pacientes asiáticos que típicamente no lo tienen para “occidentalizar” los párpados.
La blefaroplastia no trata las arrugas periorbitarias ni las patas de gallo. Tampoco trata la caída de las cejas, las cuales requieren de otros tratamientos como lifting de cejas. Aunque tiene que ser valorado todo en su conjunto ya que la posición de la ceja influye mucho en la expresión de la mirada y la apariencia estética del ojo. En ocasiones deben combinarse una blefaroplastia y un lifting de cejas si querimos conseguir un resultado plenamente satisfactorio.


LA CIRUGÍA

La blefaroplastia consiste en eliminar el exceso de piel y grasa redundante en los párpados. Es necesario individualizar cada caso y adaptar el procedimiento a las necesidades de cada paciente. Puede realizarse sólo los párpados superiores, los inferiores o ambos y combinarse con otros procedimientos como ya hemos mencionado. En ocasiones puede hacerse por dentro del párpado (sin cicatrices visibles) en el párpado inferior ya la grasa puede ser recolocada en lugar de resecada para mejorar el resultado, eliminando las bolsas y suavizando la transición entre el ojo y la mejilla (algo de lo que carecen típicamente los niños). Las cicatrices en el párpado, cuando las hay, son invisibles ya que quedan justo en el pliegue natural del mismo.
Es una intervención corta, entre 45 y 120 minutos como máximo, que puede ser realizada en quirófano con anestesia local o combinarse con una sedación por un anestesista que garantiza el confort del paciente en regimen de cirugía ambulatoria. De manera que tras un periodo de observación el paciente puede dormir en su casa. Son muy pocos los casos que requieren de una anestesia general.


RECUPERACIÓN

Requiere de un tiempo de reposo de 48-72 horas y la aplicación de frío local en el post-operatorio. Habitualmente, el paciente puede volver a su actividad rutinaria en unos 5 días aproximadamente dependiendo del trabajo que realice. Los hematomas requieren de un tiempo de entre 1 y 2 semanas para resolverse. Los puntos (en caso de que haya que darlos) se retiran en 5-6 días. Las cicatrices, en caso de que las haya, aunque al principio pueden quedar algo rosadas, al poco tiempo son prácticamente imperceptibles.
No hay una edad mínima para practicarla. Es una de las intervenciones de cirugía plástica más realizadas por sus buenos resultados, rápida recuperación y buenos resultados.